2021: Regresa al Teatro Baralt después del COVID-19

La tercera edición de la Feria Independiente del Libro de Maracaibo (FILMAR), celebrada entre el 8 y el 12 de diciembre de 2021, representó el regreso de este evento después de una pausa obligada por la pandemia. Fue un regreso simbólico, un acto de resistencia y reafirmación de la importancia de la cultura en tiempos de crisis. La FILMAR volvía con más determinación, con la convicción de que la literatura no podía detenerse y de que, si un evento cultural dejaba de realizarse, volver a levantarlo sería una tarea titánica. Esta tercera edición fue, más que nunca, un ejercicio de persistencia y memoria, un encuentro que desafió las adversidades y reabrió los espacios para la palabra escrita en una ciudad sedienta de literatura.

El acto inaugural se llevó a cabo en la Librería Puerto de Libros, ubicada en el Teatro Baralt, un espacio que ha servido de refugio para la literatura independiente en Maracaibo. La apertura de la feria estuvo marcada por una serie de intervenciones que reflejaron la importancia del evento y el desafío que representaba su realización en un contexto aún incierto. Luis Perozo Cervantes, presidente del Movimiento Poético de Maracaibo y coordinador de la FILMAR, tomó la palabra con un discurso emotivo y combativo, destacando el enorme reto que significó retomar las actividades luego de las restricciones de la pandemia. Para él, la FILMAR no era solo una feria del libro, sino una herramienta para sostener la cultura y evitar que el mundo literario de Maracaibo cayera en el olvido. Habló de la fragilidad de los proyectos culturales y de cómo, cuando se detienen, rara vez logran reactivarse. Pero ahí estaban, desafiando esa regla no escrita, demostrando que la FILMAR no se rendía.

A sus palabras siguieron las de la rectora de la Universidad del Zulia, la Dra. Judith Aular de Durán, quien reafirmó el compromiso de la universidad con la cultura y la educación. Aular destacó que la FILMAR era una muestra de que, a pesar de las dificultades que enfrenta la universidad y el país en general, el conocimiento y la literatura seguirían encontrando espacios para difundirse. Su discurso fue un recordatorio de que la Universidad del Zulia permanecía de pie, incluso en las circunstancias más adversas, y que la FILMAR era una extensión de esa resistencia.

Luego tomó la palabra Jesús Lombardi, director del Teatro Baralt, quien hizo énfasis en la necesidad de consolidar estos espacios culturales como puntos de encuentro permanente para la ciudad. Lombardi celebró la capacidad de la FILMAR para adaptarse a los nuevos tiempos, integrando lo virtual con lo presencial, y convirtiéndose en un modelo a seguir para otras iniciativas. Su intervención reafirmó el compromiso del Teatro Baralt con la literatura y su disposición para seguir siendo un hogar para la FILMAR y otros proyectos que contribuyan al desarrollo cultural de Maracaibo.

Como parte del acto inaugural, se presentó el libro Pa’ que vos sepáis de Douglas Zabala, con palabras del historiador Jesús Ángel Semprún Parra, quien resaltó la importancia de este libro como una recuperación de la memoria oral y la identidad zuliana. La presentación sirvió como un recordatorio de que la FILMAR no solo era un espacio para nuevas publicaciones, sino también para el rescate de aquellas historias que dan forma a la cultura local.

Tras el acto de instalación, se realizó un recorrido por la expoventa de libros, ubicada en el Patio Jardín del Teatro Baralt, donde los asistentes pudieron descubrir y adquirir títulos de editoriales independientes y autores locales. Este espacio de exhibición y venta no solo permitió el acceso a la literatura en un país donde conseguir libros es cada vez más difícil, sino que también sirvió como un punto de encuentro para escritores y lectores.

La programación de la FILMAR 2021 combinó actividades presenciales y virtuales, en un esfuerzo por adaptarse a las nuevas dinámicas impuestas por la pandemia. A lo largo de los cinco días de feria, se llevaron a cabo presentaciones de libros, conversatorios, recitales de poesía y homenajes a figuras clave de la literatura zuliana y venezolana. Uno de los eventos más destacados fue el homenaje a Tito Balza Santaella, un escritor y crítico literario que dejó una profunda huella en la literatura del Zulia. También se rindió tributo a Emérita Mercado “Manona”, cuya poesía fue reconocida con la reedición de su libro Pacto y otros poemas.

Uno de los aspectos más innovadores de esta edición fue la inclusión de escritores de otras latitudes a través de presentaciones virtuales. Autores de Argentina, México, Colombia y otras regiones de Venezuela participaron en la FILMAR a través de videoconferencias, ampliando el alcance del evento y permitiendo que la feria trascendiera las fronteras de Maracaibo. Se presentaron obras como El lobo de la luna de Andreina González, Prisionera del hielo de S.N. Avendaño, y Cinco noches de Manuela Zhuk, entre muchas otras.

La FILMAR también ofreció talleres de formación literaria, como el taller de poesía Ontología del Proceso Creador, dictado por la poeta Adelfa Geovanny, una de las voces más importantes de la poesía contemporánea en la región. Además, se llevaron a cabo conversaciones en torno a la literatura y la identidad, destacando la presentación del "Diccionario General de la Literatura en el Zulia" de Jesús Ángel Semprún Parra, una obra fundamental para el estudio de las letras zulianas.

El cierre de la feria, el domingo 12 de diciembre, estuvo marcado por un homenaje póstumo a Javier Rondón, dramaturgo y narrador zuliano, cuya obra Plátano Bombón y otras piezas fue reeditada y presentada en su honor. El evento sirvió como un reconocimiento a su legado y a su contribución a la dramaturgia en el Zulia. Además, se realizó un conversatorio en homenaje al poeta Camilo Balza Donatti, con la presentación de su libro póstumo Poemas ecuatoriales, reafirmando el compromiso de la FILMAR con la preservación de la memoria literaria de la región.

El evento culminó con una lectura de poesía, en la que participaron Víctor Fuenmayor, Ender Romero, Julio Jiménez, Adelfa Geovanny, Luis Perozo Cervantes, Isamar Baptista y Homero Torres, entre otros. Fue una clausura emotiva, un recordatorio de que la palabra sigue siendo el principal vehículo de resistencia y creación en tiempos difíciles.

Con un brindis y la entrega de reconocimientos, la FILMAR 2021 cerró sus puertas con la certeza de que había logrado su cometido: demostrar que la literatura en Maracaibo sigue viva, que los libros continúan siendo faros en la oscuridad y que, sin importar las circunstancias, la FILMAR regresará cada año para recordarle a la ciudad que leer es un acto de libertad.

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